La CX necesita adaptarse a las nuevas generaciones

Todas las experiencias con una marca deberían estar adaptadas a los intereses y a la estética de los consumidores. Un reconocido banco español, lo entendió muy bien, organizó un torneo para que los más jóvenes compitieran en los videojuegos “Fornite” y “Free Fire”, para luego convertir al ganador en un miembro profesional del equipo de “gamers”.

Se trata de una iniciativa con la cual busca acercarse al público joven de México, que representa un 29% de la cartera de sus clientes. A través del campeonato promueven la educación financiera y la bancarización en las nuevas generaciones.

Y, además, impulsan nuevas carreras profesionales entre los eSports, que ha sido una de las industrias digitales con mayor crecimiento durante la pandemia.

El 41% de los usuarios de Twitch, una de las principales plataformas de ‘streaming’ para videojuegos (propiedad de Amazon) que tiene un importante foco en los deportes electrónicos, tienen entre 16 y 24 años; el 32% están en la franja de edad de 25 a 34 años

De esta manera, la entidad bancaria se muestra como una vía regia para cumplir el sueño de millones de jóvenes: convertirse en “gamers profesionales”, mientras evangelizan sobre temas financieros y dan a conocer su marca.

Lo primero es ayudar a cumplir un sueño llegar a las grandes ligas de los videojuegos, vincularse con los clientes y prospectos en un espacio que les es familiar y propio.

Por otra parte, la interacción también a la medida del cliente: jugar y competir, que también les son propias y los sacan del lugar tradicional y pasivo del cliente que escucha o recibe propuestas.

¿Qué nos permite aprender el diseño de esta experiencia? Que, si queremos acercarnos a los clientes de las nuevas generaciones, tendremos que aprender cómo hacerlo en su terreno (canal o plataforma), conocer sus lenguajes, su forma de pensar y sobre todo estar dispuestos a dar el gran salto de adaptar nuestras propuestas a sus intereses en lugar de ir por lo conocido. Es tiempo de comenzar a pensar fuera de nuestro territorio.